Atrapados en casa: Cómo desconectarnos

Con el distanciamiento social en pleno efecto, todos tratamos de quedarnos en casa tanto como nos sea posible. Y si bien pasar tiempo en el hogar es genial, el poder relajarse, aunque parezca irónico, también representa un desafío.

 

Muchas personas tienen dificultades para desconectarse después de la rutina de trabajar desde casa. Posiblemente seas una persona ambiciosa profesionalmente y piensas que estar en casa es "poco productivo" y añades más actividades para compensar lo que actualmente ya es un día productivo. También te puedes sentir agobiado y agotado de estar todo el día frente a la televisión o la computadora.

 

Cuando cada parte de tu día se lleva a cabo desde la "comodidad" del hogar, puede ser fácil pensar que no necesitas ningún tiempo para relajarte y darte un respiro. Pero ahora más que nunca, todos debemos asegurarnos de reservar un tiempo para desconectarnos.

 

No dejes que trabajar desde casa te tome todo el día

Trabajar desde casa tiene algunos beneficios obvios: no tienes que trasladarte al trabajo, puedes usar ropa cómoda, tienes acceso a tu refrigerador y despensa. Sin embargo, si notas que la línea entre tu vida personal y profesional comienza a desvanecerse, no estás solo, aquí te daremos algunos consejos que pueden guiarte:

 

Cuando el hogar se convierte en tu lugar de trabajo, desaparecen esas divisiones visuales y auditivas de espacio a las que estas acostumbrado en la oficina. Ahora, no estás saliendo de tu lugar de trabajo al final del día, no te estás despidiendo de tus compañeros de trabajo, no experimentas el tráfico vial, lo cual antes hacía que pudieras relajarte en la noche tras llegar a casa, porque pasabas del estado “en el trabajo” al estado “en casa finalmente”. En cambio, trabajando desde casa, siempre puede haber una última tarea o un último correo electrónico pendiente que puede llevarte hasta muy entrada la noche.

 

Si bien trabajar desde casa puede aumentar tu productividad y satisfacción laboral, también puede dificultar el hecho de alejarte de tu trabajo al final del día y esto te puede perjudicar eventualmente.

 

En una encuesta de 2019 se encontró que más de la mitad de los trabajadores remotos trabajaban más horas que sus compañeros en oficina, y más del 80% sentía que estaban experimentando agotamiento.

 

Además, para demostrarle a tu jefe que eres productivo desde casa, puedes incluso trabajar demasiado. En la misma encuesta de 2019, casi la mitad de los trabajadores remotos informaron sentir que necesitaban trabajar más duro que sus compañeros que lo hacían desde la oficina.

 

¿Cómo desconectarse si trabajas desde casa?

Todos respondemos correos electrónicos con nuestros teléfonos por las noches. Pero estos consejos pueden ayudarte a evitar la trampa de estar conectado al trabajo excesivamente, de modo que puedas desconectarte cuando es hora de relajarse.

 

  • Establece tus horas de trabajo. Al igual que lo hacías en tu oficina, (empezar y terminar la jornada laboral en la oficina) determina ese mismo tiempo para trabajar en casa, sigue esos mismos horarios. No inicies sesión en la computadora tan pronto como te despiertes, para poder comenzar a responder correos electrónicos y cuando llegue el momento de cerrar sesión, desconéctate por completo.
  • Establece expectativas con tu jefe. Ser productivo no significa trabajar de más. Pregúntale a tu jefe qué espera que hagas cada día y trabajen juntos en establecer metas realistas. No tengas miedo de decir: “esto es demasiado" solo porque estás trabajando desde tu casa.
  • Al final del día, haz una lista de tareas para mañana. Pasa los últimos 30 minutos de tu jornada laboral enlistando tus tareas del día siguiente. Esto puede evitar que entres en pánico por responsabilidades que no se cumplieron mientras estas frente a tu computadora.
  • Convierte tu espacio de trabajo en un espacio hogareño. Es decir, al final del día, guarda todo lo que tenga que ver con trabajo. Si tu mesa de cocina es tu escritorio laboral, devuélvele su función original al término del día laboral. Si tienes una oficina en casa, cierra esa puerta cuando acabes tu jornada, y así, tu casa vuelve a ser tu casa.
  • Ten un ritual de relajación. Cuando trabajas, tu cerebro está encendido, pero llega el momento de darle un descanso. Restablece tu capacidad de atención escuchando música, dándote una ducha o ayudando con la cena. Solo asegúrate de elegir algo que te ayude a distraerte del ajetreado trabajo, para así tener el tiempo de relajación que necesitas.

 

Cuidado con la sobrecarga digital

Con el distanciamiento social estamos más en casa de lo habitual, entonces es fácil caer en una sobredosis de tecnología. Entras a tu celular para revisar las redes sociales a cada minuto, no te desprendes de las noticias en la televisión, abres una aplicación para pedir comida, etc

 

Sin la capacidad de reunirse en persona, muchos estamos de videollamada en videollamada en estos días y es muy difícil desconectarse de los dispositivos.

 

Recuerda que, los dispositivos pueden ser adictivos, el contenido con el que interactuamos puede ser estresante. Estar conectado a través de las redes sociales no necesariamente significa sentirnos conectados. Y mirar tu dispositivo antes de dormir, afecta negativamente tus horas de sueño.

 

Cómo desintoxicarte de tus dispositivos

Ahora es inevitable pasar una considerable parte del día mirando las pantallas mientras trabajas o socializas con amigos a través de video chats. Pero aquí hay algunos consejos para reducir el tiempo que pasas en tus dispositivos:

 

  • Haz que tus noches sean diferentes. En lugar de dejarte caer en el sofá y pasar horas mirando las redes sociales con la televisión prendida, considera hacer algo diferente: Prepara la cena, pasea a tu perro, riega tus plantas, arma un rompecabezas, lee un libro o juega algo con tus hijos.
  • Pon límites. No hay nada de malo en ver un episodio de tu programa de televisión favorito todas las noches, pero trata de evitar los maratones de series. Establece límites sobre cuánto y cuándo ves televisión, y cuando lo hagas, encuentra algo que realmente te interese.
  • Sé honesto en cómo las redes sociales te hacen sentir. Pregúntate: ¿Me siento feliz cuando salgo de Facebook? Si la respuesta es no, considera dejar tu teléfono, para hacer algo que te haga feliz.
  • Usa tu celular de manera funcional, no recreativa. En lugar de llenar tu pantalla de inicio con aplicaciones de juegos y redes sociales, instala herramientas que te ayuden a estudiar un curso, medir la cantidad y calidad de tu sueño, cuidar tu dieta, mantener tu lista de compras, chatear por video con la familia y amigos y escuchar música.

 

No olvides relajarte

Estar atrapado en el hogar a veces puede hacerte sentir menos productivo porque generalmente tienes mucho que hacer y mucha gente con quien reunirte. Pero ahora que no puedes ver a las personas y no puedes ir a la tienda a comprar lo acostumbrado, puedes estar tratando de compensarlo manteniéndote demasiado ocupado en casa. Solo ten en cuenta que estar atrapado en tu hogar no significa que necesites menos tiempo para relajarte y descansar.

 

Una guía de relajación en el hogar.

Algunas personas están orientadas al trabajo y les gusta mucho la actividad, pero también necesitan tomar un descanso al día. Usa estos consejos para poder relajarte en casa:

 

  • Deja de lado tu celular. Es difícil, pero intenta deshabilitar las notificaciones del correo electrónico, calendario, etc. Esto es muy saludable.
  • Haz una lista, pero no solo de pendientes. En lugar de hacer una lista de las cosas que necesitas hacer, haz una de las cosas que te hacen feliz o de las razones por las que estás agradecido.
  • Disfruta un poco de tiempo a solas. Pasar tiempo concentrándote en ti mismo es bueno para tu estado de ánimo y tu productividad. Ya sea que se trate de una caminata a solas o de un largo baño antes de que comience el día. Es importante darte un tiempo contigo mismo todos los días.
  • Date recompensas relajantes después de completar las tareas. Por cada tarea terminada, date tus 10 minutos en “estado zen”. Ya sea que lo pases leyendo un buen libro en una silla cómoda, tomando una taza de té en tu bata y pantuflas, o practicando yoga mientras disfrutas de una aromaterapia, haz que tus recompensas sean actividades relajantes.
Live Chat Available