¿Es tu dolor muscular una simple molestia o una lesión grave?

¿Ya has pasado varios días adolorido en el sofá, debido a esa molestia que no cesa en tus músculos de las piernas tras haber corrido una larga carrera? Entonces te empiezas a preguntar: ¿Pude haberme lastimado y necesito visitar al médico?


"Los músculos pueden estar adoloridos después de un entrenamiento intenso. Los tendones pueden inflamarse y volverse sensibles con el uso excesivo, pero esto generalmente no es razón para visitar a un especialista médico", dice el Dr. Scott Rand, médico de medicina deportiva en el Hospital Houston Methodist. "Lo que si nos preocupa son las lesiones deportivas que pueden causar daños permanentes, si no se evalúan y tratan adecuadamente. A veces, estas lesiones son sutiles. Pero, la mayoría de las veces, estas lesiones son agudas y duelen de manera considerable".


Aun así, puede ser complicado diferenciar cuándo se trata de simplemente dolor derivado del ejercicio, y cuándo se trata de una lesión grave; especialmente si el dolor se manifiesta en un músculo que esta todo el día en uso, como un cuádriceps o un bíceps.


Cómo saber que tu dolor no es una lesión

El cuerpo humano es una máquina sofisticada, pero compleja. Un ser humano tiene más de 5,000 músculos, tendones, ligamentos y huesos, de los cuales es normal que sientas dolor en los que usas más en tu día a día. Sin embargo, ¿cuándo se trata de una simple molestia, y cuándo se trata de una lesión?


"Si en los días posteriores a un entrenamiento intenso, experimentas sensibilidad y rigidez, pero aún conservas prácticamente toda tu fuerza y rango de movimiento, es probable que se trate de ese dolor típico que aparece después del ejercicio", dice el Dr. Rand. "Es molesto, pero la buena noticia es que no es un dolor normal y puedes seguir haciendo ejercicio sin preocuparte".


La causa más común de dolor muscular se llama Dolor Muscular de Inicio Retardado (DOMS por sus siglas en inglés). Mientras entrenas, tus músculos sufren un daño ligero. Cuanto más duro sea el entrenamiento, más severo será el daño. Pero no es razón de preocuparte, ya que se trata de un daño normal, e incluso necesario para el desarrollo muscular.


Sin embargo, este daño muscular resultante del ejercicio es lo que conduce a esa molestia típica. A medida que se daña el músculo, ocurren microhemorragias, muy pequeñas que liberan sangre. Resulta que la sangre irrita considerablemente el tejido muscular y además conduce a espasmos musculares, causando dolor. Por lo general, la sensibilidad y la tensión asociadas con el DOMS, duran solo un par de días, y mejoran cuando estás en movimiento.


"El DOMS es muy común y no es preocupante", dice el Dr. Rand. "Pero cuando tenemos entrenamientos más intensos, es posible que el daño muscular vaya más allá de lo normal. Si tu músculo está muy grueso e hinchado, después de un entrenamiento intenso, podría ser un signo de una afección grave llamada rabdomiólisis, la cual si es una razón para visitar a un médico".


Otro culpable común del dolor es la tendinitis, que es la inflamación de un tendón. La tendinitis es una lesión por uso excesivo. Es muy común y puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo. En la mayoría de los casos, se puede tratar con remedios caseros combinados, como reposo, hielo, compresión y elevación. Pero, si tu tendinitis es crónica y no parece estar mejorando, puede que debas modificar tu actividad.


"Al final del día, si tu fuerza y rango de movimiento parecen normales, puedes seguir entrenando con el dolor que ocasiona molestia en tus músculos o tendones", dice el Dr. Rand. "Pero, si tienes un dolor localizado, que es agudo y que limita tu movilidad, cambia tu forma de andar, y afecta tu rango de movimiento; o bien si está acompañado de una debilidad significativa, podría ser un signo de una lesión grave que necesite tratamiento".


Cuando el dolor requiere ser evaluado por un médico especialista en medicina deportiva

Aparte de molestar, porque simplemente duelen, algunas lesiones deportivas pueden causar daños permanentes si no se evalúan y tratan adecuadamente. Por ello, es importante saber cuándo es el momento de actuar.


"Los músculos pueden tensarse, los ligamentos pueden torcerse y los huesos pueden romperse", explica el Dr. Rand. "Generalmente, estas son lesiones agudas que causan un dolor fuerte. Independientemente de que el dolor aparezca rápida o lentamente, estos tipos de lesiones requieren una evaluación y un tratamiento cuidadosamente planificado".


Ante una ruptura, desgarro o rotura, puede ser obvio requerir asistencia médica. Pero es importante tener en mente, que las distensiones musculares son mejor tratadas por un médico de medicina deportiva.


Buscando ayuda en caso de distensión muscular

Una distensión muscular ocurre cuando las fibras musculares se separan y se deshilachan. En este caso, se necesita más que descanso para recuperarse, señala el Dr. Rand.


"Una distensión muscular no tratada permanecerá débil, de manera crónica", explica el Dr. Rand. "Cuando evaluamos una distensión muscular, determinamos dónde está exactamente, qué tan grave es, y qué debe hacerse para que el paciente mejore, lo que generalmente implica descansar hasta que desaparezca el dolor, y luego realizar ejercicios para recuperar la flexibilidad. Finalmente, se debe trabajar para recuperar la fuerza muscular ".


Busca ayuda en caso de una fisura por estrés

Otra razón para acudir a una evaluación médica es el dolor ocasionado por una fisura por estrés, la cual puede indicar que hay incluso una fractura de hueso por sobrecarga. Se trata de una pequeña grieta en la superficie del hueso, que se forma como resultado del uso excesivo. Un golpe en el pie mientras corres, el dolor agudo en la ingle, la parte delantera de la tibia o en el antepié (detrás de los dedos de los pies), pueden ser indicadores de visita al médico.


"Las fisuras por estrés o sobrecarga son más comunes en las mujeres. Si experimentas este tipo de dolor, debes detener la actividad de inmediato y buscar atención médica ", advierte el Dr. Rand. "Una fisura en cualquier hueso puede causar dolor, pero si llega a convertirse en una ruptura completa del hueso, puede incluso limitar la movilidad durante mucho tiempo".


Buscando ayuda en caso de dolor en la placa de crecimiento

Las lesiones en adolescentes por uso excesivo de los cartílagos también pueden causar dolor, requiriendo a veces una revisión médica más específica. Hay cartílagos, al final de cada hueso largo, así como en el talón. También se les llama placa de crecimiento; y el dolor en esta área es bastante comunes, de ahí el término "dolores de crecimiento". No debe ser causa de preocupación, a menos que ocasione cojeo en la manera de caminar de tu hijo, mucha hinchazón o limitación en la movilidad.


"Los dolores de los cartílagos de crecimiento que nos preocupan son aquellos que sufren adolescentes por movimientos de lanzamiento (de pelota, por ejemplo). En este caso se presenta dolor agudo en el codo o en la parte delantera del hombro, justo en la primera parte de un movimiento de lanzamiento", dice el Dr. Rand. "Ese tipo particular de dolor durante ese paso específico en un lanzamiento, puede ser un signo de una lesión más grave en un cartílago, que en última instancia puede causar daños a largo plazo y limitar la movilidad si no se trata debidamente".


A fin de cuentas, puede ser difícil determinar cuándo debemos actuar y buscar atención médica por dolor. Como buenas reglas generales, el Dr. Rand ofrece los siguientes consejos:


"Al evaluar si estamos ante un simple dolor, o una lesión seria, lo que me gusta decirle a la gente es esto: el natural derivado de ejercicio que luego desaparece. no suele ser motivo de preocupación. Pero el dolor que no es natural y que afecta tu movilidad, si requerirá de una evaluación ", dice el Dr. Rand. "Si tu fuerza y rango de movimiento parecen normales, puedes seguir adelante con el dolor que acompaña a las molestias en tus músculos o tendones. Pero, si tienes un dolor localizado agudo, limita tu movilidad, cambia tu forma de andar, afecta tu rango de movimiento o está acompañado de una debilidad significativa, podría ser un signo de una lesión grave que necesita tratamiento ".


Próximos pasos:

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