5 hábitos saludables que son simples e inician en casa

Crear hábitos saludables es difícil, pero mantenerlos puede serlo aún más. Todos queremos ser una mejor versión de nosotros mismos, pero no es fácil.

 

En promedio, toma alrededor de dos meses formar un nuevo hábito; pero puede tomar de 2.5 a 36 semanas, dependiendo del hábito.

 

Entre el acelerado ritmo de vida que tenemos y las tentaciones que hacen vibrar nuestro paladar, mantener hábitos saludables puede parecer a veces una tarea imposible. Puedes sentirte bien por hacer yoga todas las mañanas, pero también puedes sentirte culpable por dejar una dieta que empezaste hace unos pocos días.

 

En lugar de complicarte demasiado, buscando hábitos que sabes que nunca alcanzarás, considera mejor comenzar con hábitos saludables que solo requieran unos pocos ajustes en tu rutina diaria.

 

Aquí te damos cinco hábitos que son fáciles para iniciarlos en casa, así como consejos que te ayudarán a mantenerte en forma.

 

Muévete más y siéntate menos

Indistintamente de que anheles o evites hacer ejercicio, no podemos negar que la actividad física solo nos hace sentir mejor. Estar físicamente activo no solo mejora tu energía, sino que además te ayuda a controlar tu peso y reduce además el riesgo de varias afecciones de salud; y ni hablar de las mejorías en cuanto a bienestar mental.

 

Pero mantenerse activo va más allá de esos 30 minutos de entrenamiento, ya que también es importante reducir la cantidad de tiempo que estas sentado.

 

No puedes, ni deberías hacer ejercicio todo el día. Pero puedes hacer un esfuerzo para mantenerte activo mientras realizas tu trabajo.

 

Toma nota de estos consejos para moverte más y sentarte menos:

  • Estaciona tu auto en la parte más alejada del estacionamiento
  • Haz una caminata de cinco minutos.
  • Usa un escritorio de pie, si trabajas en una computadora
  • Usa las escaleras en lugar del elevador
  • Camina a tiendas y restaurantes cercanos en vez de usar el auto.

 

Prepárate para dormir bien

Ya sabes lo que sucede al no dormir lo suficiente: tienes poca energía, no puedes concentrarte, eres menos productivo, entre otras anomalías. La falta de sueño en realidad afecta enormemente cómo te sientes al día siguiente. Con el tiempo, afecta tu salud general y puede conducir a una variedad de condiciones crónicas de salud.

 

Por cierto, para dormir bien, puede que necesites algo más que sólo acostarte temprano o mantener tu habitación a oscuras.

 

Estos son algunos consejos para mejorar tu sueño:

  • Entrena tu cerebro y tu cuerpo, siguiendo un horario de sueño constante
  • Mantén tu habitación tranquila, oscura y fresca
  • Usa tu cama para dormir, no para ver televisión, checar redes sociales o leer un libro
  • Limita las siestas y el café de la tarde
  • Evita el alcohol y las pantallas electrónicas antes de acostarte
  • Haz ejercicio regularmente

 

Mantente hidratado

Todos sabemos lo fácil que es tomar otra lata de refresco o una taza de café, en lugar de otro vaso de agua. Y debido a la amplia gama de bebidas disponibles actualmente, el agua siempre parece ser la opción aburrida.

 

Tu cuerpo depende del agua para realizar una larga lista de tareas vitales, que incluye el apoyo a la función cerebral, la circulación sanguínea en todo tu organismo y la regulación de la temperatura corporal. Constantemente perdemos agua durante el día; bien sea respirando, sudando, usando el baño. Por ello es fundamental reemplazar el agua.

 

Estos son algunos consejos para mantenerte hidratado:

  • Sé consciente del agua que necesitas consumir diariamente
  • Adopta el hábito diario de beber un vaso de agua
  • Lleva una botella de agua
  • Prueba el agua con gas sin azúcar, o condimenta tu agua agregando frutas, verduras y hierbas frescas
  • Usa una aplicación para monitorear tu consumo de agua
  • Elije bocadillos hidratantes, como pepinos, apio, fresas o sandía.
  • Distribuye tu ingestión de agua durante todo el día (Ponerte al día con tu consumo de agua al final del día, no quiere decir que no hayas estado deshidratado durante el día).

 

Lleva contigo frutas y verduras

Según expertos, no consumimos suficientes frutas y verduras. La mitad de nuestros platos se debería llenar con éstos. Responde honestamente: ¿Recuerdas la última vez que la mitad de tu plato cumplió con esa pauta? ¿Recuerdas cuando fue la última vez que comiste una ensalada?

 

Una dieta rica en frutas y verduras conlleva importantes beneficios para la salud, como el control del peso, y un menor riesgo de padecer muchas enfermedades crónicas. La realidad es que, si no estás comiendo muchas frutas y verduras, te estás perdiendo de muchos beneficios para tu salud; pero también puede significar que estás consumiendo alimentos densos en calorías o que están muy procesados, los cuales pueden traer desventajas para tu organismo en general, si los comer en exceso.

 

Aquí hay algunos tips para incluir más frutas y verduras en tus comidas:

  • Visita los pasillos de vegetales y frutas, la variedad evitará que te aburras de éstos.
  • Aprende los diversos métodos de cocción y conoce los condimentos que hacen que las verduras sepan bien
  • Prepara más comidas con vegetales, como ensaladas, salteados y sopas
  • Sé creativo y reemplaza los alimentos ricos en carbohidratos por vegetales
  • Mantén verduras congeladas a la mano
  • Puedes tentar tu instinto goloso colocando un tazón de fruta en un lugar donde puedas verlo
  • Pasea por mercados con productos frescos como inspiración saludable

 

Recompénsate de la manera correcta

Después de una larga semana de trabajo, un entrenamiento intenso o alguna otra meta que hayas cumplido, es natural e importante que te recompenses. Una recompensa te hace sentir bien, te alienta a continuar tomando buenas decisiones y, francamente, te lo mereces.

 

Pero si la recompensa que eliges es poco saludable, ¿es realmente una recompensa? Y es que comer una bolsa de papas fritas tamaño familiar o ver una maratón de series en TV todo el fin puede que no sea gratificante para tu cuerpo y cerebro.

 

En lugar de exagerar con gustos culposos poco saludables, considera hacer de tu recompensa algo que no solo disfrutes, sino que agradezcas. Puede ser ver a tu persona favorita, adquirir una mascota, hacer un pasatiempo o simplemente disfrutar de un clima agradable; sea lo que sea, invierte tu tiempo en ello, como recompensa.

 

Se necesita mucho para formar y mantener hábitos saludables. Pero comenzando poco a poco, y eligiendo hábitos que sean fáciles de seguir, sin importar dónde te encuentres, tu probabilidad de tomar decisiones saludables, aumentará enormemente. Y asegúrate de tener suficiente margen de maniobra a medida que formes hábitos saludables, asegurándote de no encaminarte hacia la culpa cuando des un paso en falso.

 

Recuerda, moverse por solo 10 minutos es mejor que no moverse en absoluto. Acostarse tarde sucede de vez en cuando. Reemplazar incluso una sola lata de refresco por un vaso de agua es un progreso. Comer una hamburguesa en lugar de una ensalada no significa que has perdido todo lo logrado. Y las recompensas son importantes, siempre que sean sanas y moderadas.