¿Son malos para la salud los refrescos de dieta?

Uno de los placeres más simples de la vida puede ser abrir una lata de refresco y escuchar el sonido burbujeante. Después, el primer trago, que dicen por ahí, es siempre el mejor trago.

Que fortuna que los refrescos de dieta nos ayuden a tener una indulgencia dulce de vez en cuando y sin culpa, pero ¿esto significa que podemos darle rienda suelta al consumo de refrescos de dieta? ¿Son malos a la salud? ¿Es cierto lo que se dice por ahí, de que es malo el consumo a largo plazo de los edulcorantes artificiales contenidos en los refrescos de dieta?

Antes de que vayas al supermercado a comprar tu refresco de dieta favorito, aquí hay algunas cosas importantes a considerar:

¿Puede causar cáncer el refresco de dieta?
Se han hecho afirmaciones serias sobre los efectos perjudiciales de los refrescos de dieta, al asociarlos con presión arterial alta, diabetes, demencia e incluso, cáncer. Sin embargo, estudios recientes son inconclusos en este aspecto y dichas afirmaciones permanecen sin ser comprobadas. Una razón importante de esta incertidumbre es que no existen estudios clínicos lo suficientemente grandes para darle luz a las incógnitas. 

Lo que sí se sabe a ciencia cierta es que el edulcorante más utilizado en los refrescos de dieta es actualmente el aspartame, que ha sido declarado como seguro para la mayoría de las personas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés), así que no existe evidencia de que cause daño serio. Otros dos edulcorantes muy comunes son el estevia y los sucralosa, los cuales también han sido calificados como seguros para el consumo.

Si estás preocupado por el impacto a tu salud que pueden provocar los químicos contenidos en los refrescos de dieta, considera entonces disminuir la cantidad que consumes diariamente y sustituye el refresco de dieta por agua simple o gasificada.

¿Los refrescos de dieta ayudan a perder peso? 
Muchos de nosotros cambiamos del refresco regular al de dieta para cuidar el peso y la línea. Sin embargo, algunas teorías sugieren que beber refrescos de dieta tiene el efecto contrario, es decir que promueven la ganancia de peso. ¿Y cómo puede suceder que una bebida sin calorías haga que uno suba de peso? Dichas teorías afirman que esto se da por la química del cerebro y cómo reacciona éste a lo dulce. 

Cuando disfrutas tu refresco de dieta, el cerebro reconoce el dulzor e interpreta que estás consumiendo muchas calorías. Cuando en realidad dichas calorías “no llegan”, el cerebro dispara el apetito, lo cual hace que comas más. De hecho, en un estudio conducido por los Institutos Nacionales de Salud de los EUA, se observó que los adultos con sobrepeso que bebían refrescos de dieta, tendían a consumir más calorías en forma de comida sólida.

Adicionalmente, consumían más snacks que aquellos adultos que bebían refrescos regulares con azúcar. Entonces, si consumes refresco de dieta, se consciente de no sobre compensar con alimentos extra en tu dieta.

¿Qué tanto es demasiado refresco de dieta?
Beber algunas latas al día de refresco de dieta no te hará daño, pero tampoco beneficiará tu salud. Entonces, en lugar de preguntarte si es malo o no el refresco de dieta, reflexiona más bien sobre tus hábitos y estilo de vida en general. Por ejemplo, si haces buenas elecciones en el tipo de alimentos que consumes, si tomas suficiente agua o si haces ejercicio. Esto es más importante que si tomas o no, refrescos de dieta. Como una buena regla general, evita lo más posible consumir alimentos ultra procesados y reemplázalos por alimentos realmente saludables.